Empezar sin saber en qué se transformará
Recuerdo que en 2016 un amigo me habló de Amazon. En aquel momento no había tantos servicios de envío a domicilio, y él me explicaba, entusiasmado, que podía pedir algo por internet y recibirlo al día siguiente. Ese mismo año, un paciente me habló del Bitcoin, que estaba despegando y empezaba a estar en boca de todo el mundo. En ambos casos escuché con atención y, casi de inmediato, una voz en mi cabeza resopló algo así como: “Ya veremos dónde acaba eso dentro de unos años”. Diez años más...